Para quienes siguen la blogosfera colombiana ya sabran los acontecimientos del fin de semana pasado, los que no… les cuento: Un cracker decidió atacar blogs colombianos, los secuestró, borró sus contenidos y los cambió. Durante un par de días tuvo en vilo a todos con la amenaza de que seguiría apropiándose de otros y provocó reacciones de solidaridad interesantes además de importantes reflexiónes. Me incluyo en la movida y les dejo el enlace a un corto artículo que sobre esto publiqué en www.equinoxio.org para los que estén interesados.

soy blogger

Dicho esto me uno a la invitación para cerrar filas alrededor de una blogosfera unida y para ello acojo el siguiente texto:

1. Como autor de mi blog soy respetuoso de la palabra. Abrazo la libertad, como cobijo la democracia.
2. Soy mi palabra. Trato de ser coherente entre lo que pienso y lo que siento, como con lo que digo y lo que hago.
3. Reitero con mi blog mi deseo de expresarme libremente, de decir lo que quiera con responsabilidad.
4. Soy independiente de mis intereses y dependiente de mis principios. Y si tengo intereses, mis lectores los conocerán de manera transparente.
5. Al mantener mi blog soy consciente de que pertenezco a un entorno ante el que tengo derechos y con el que tengo responsabilidades.
6. Mis palabras tienen tanto peso que no necesitan que las defienda con acciones más allá de las palabras.
7. Repudio públicamente los ataques a mi blog o a cualquiera de las presencias en la red. Si ataco por las vías de hecho las obras de los otros, estoy admitiendo mi imposibilidad de argumentar.
8. Respeto tanto al otro como respeto a los demás. A pesar de las distancias respiro el mismo aire y eso nos pone en el mismo nivel.
9. Hago parte de una generación que, sin importar la edad, aprendió a expresarse tranquilamente en medio de un mundo hostil. Es algo que he ganado y que no estoy dispuesto a perder.
10. Puedo ser militante en cualquiera de los extremos del pensamiento o de las creencias y debo poder tener la certeza de que no seré agredido por ello.
11. Puedo equivocarme una, pocas o muchas veces, pero siempre tendré la humildad de reconocer mis errores.
12. Haré este texto mío con o sin estas palabras. Cada cual podrá adherir a él con las palabras que sienta más cercanas a su forma de expresión.
13. Mi compromiso con la libertad de expresión es irrenunciable e inembargable; no transo en ello.
14. Pertenezco a este planeta donde persigo la consigna de la tolerancia a la palabra ajena. Soy libre, soy blogger.