No dudo de las buenas intenciones que asisten al Ministerio de Interior y especialmente a la Dirección Nacional de Derechos de Autor al abrir el blog para recibir comentarios al proyecto de ley que conocemos ya como LeyLleras y participaré porque como saben los que me conocen solo si realmente no puedo yo nunca rechazo una invitación a colaborar y compartir en la construcción de conocimiento. Sin embargo, la invitación llega un poco tarde, el foro de discusión ya salió de las manos del ejecutivo y pasó al Congreso y además, mantiene la misma línea de actuación que hemos visto hasta ahora: los escuchamos pero no hay interés en una real participación en la construcción de un marco legal concertado.

Me atrevo a hacer esta afirmación a partir de un análisis de fondo y de forma de lo sucedido en los últimos años.

De fondo pues aunque puedo reconocer cambios en los últimos tiempos, también recuerdo que el gobierno colombiano ha mantenido los temas de propiedad intelectual aislados del resto, Cree que es posible filtrar los temas de propiedad intelectual, sacarlos de su contexto social, educativo, cultural para mirarlo, regularlo y hacerlo exigible idependiente de todo.

Recordemos como en 2008 Semana nos contó que en una reunión de la OMS sobre estrategia y plan de acción para facilitar el acceso a medicamentos en países en desarrollo, el gobierno colombiano planteó que la OMS debía abandonar estos temas, por considerarlos del resorte de las organizaciones mundiales del comercio y de la Propiedad Intelectual en una posición que sorprendió incluso a los países más conservadores que defendían a las grandes industrias de medicamentos y algo similar sucedió cuando se discutía dominio público en el ámbito de la OMPI.

En esta mirada es apenas lógico que el ministro cuando presenta un proyecto de ley que regula el acceso y circulación de contenido, material, datos e información en la red diga: “A quienes sigan utilizando la piratería, pues que se tengan de atrás, porque de aquí para adelante el tema de prisión y de penas se va aplicar con todo rigor, si logramos que el Congreso tipifique estas nuevas conductas que hoy no están previstas en nuestra legislación”. Hoy discutimos que el TLC nos impone agenda de obligaciones en lo laboral sin dejarnos legislar con nuestra propia realidad, acá las discusiones en propiedad intelectual tienen esa lógica hace tiempo, o ¿es que alguien en el gobierno debería haber mirado otros estudios que advierten sobre las formas de intervenir en la arquitectura de Internet porque es un medio no una cosa y proveer su acceso no encaja con los esquemas de responsabilidad?, o ¿cómo cambia la idea de la piratería si se mira desde la de economías emergentes?, o ha pensado por un momento que el problema de la industria de los contenidos no es solo un problema de regulación o de gestión de derechos sino de una reconversión profunda de todo un sector y un cambio en el modelo en la gestión de los derechos de propiedad intelectual.

Pero, también lo digo por la forma, los sectores que privilegian protección tienen acceso preferente a los procesos de discusión, los demás son receptores de la regulación no actores de ella. Lo he dicho yo pero lo han explicado también sus propios dolientes, el proyecto de ley es producto de compromisos internacionales (como el TLC), de obligaciones derivadas de normas nacionales (CONPES de Propiedad Intelectual o Plan Nacional de Desarrollo por poner dos ejemplos) y de un consenso logrado en el marco de la Comisión Intersectorial de Propiedad Intelectual (CIPI). Hace ya más de un año había escuchado por primera vez al Dr Monroy mencionar el tema de la regulación a las ISP y que al final incluyó otros actores e interesados particulares que durante el tiempo de preparación accedieron al texto y dieron sus aportes. Hasta acá todo es esencialmente en el eje de “protección” y, justo cuando se permitiría la amplia discusión y el debate se decidió pasarlo al Congreso negándonos a los posibles contradictores un tiempo precioso de preparación informada sobre el proyecto.

Los hechos de la semana que ha pasado han impulsado al gobierno a abrir un canal con los ciudadanos, un blog. A mi los blog me encantan pero todos sabemos que el blog en Internet es lo más parecido a un medio tradicional, yo cuento mi historia y la novedad es que tu puedes comentarla. Las posibilidades que ofrece Internet para el diálogo van más allá y se materializan en las redes sociales que Mintic, por ejemplo, viene manejando muy bien con los ciudadanos o que para la reforma de la ley de derecho de autor decidió usar Brasil. Pero, incluso esa estrategia habría tenido sentido antes de pasarlo al congreso. Ahora la discusión interactiva con los ciudadanos está en el congreso y lo que el gobierno puede hacer es recoger nuestras opiniones y llevarlas allí, lo mismo que podemos hacer nosotros.

Es una lástima que MIntic en esto esté un tanto al margen, apenas empiezan a moverse sus redes sociales. El hecho es que el tema de regulación de las ISP en Colombia lo esta liderando la Dirección de Derechos de Autor desde la visión de propiedad intelectual y se discutirá en el congreso con esa óptica, en las comisiones 1ª no en las 6ª. Mi pesimismo se compensa con mi exceso de actividad, yo participaré en lo posible en todos los espacios que se abran porque creo en la democracia, en el diálogo y en cambiar las cosas así, pero ahora también la prioridad será el congreso.

Los hechos de esta semana también han demostrado que ya hay una masa crítica entre los usuarios, estamos los que trabajamos en temas de acceso, en software libre, aquellos parte de la industria que ven en su reconversión una salida más lógica que la de forzar la naturaleza de la tecnología, pero pronto seguramente también entrarán en la discusión quienes trabajan temas de derechos humanos y fundamentales empezarán a ver cómo regular el acceso en un medio como Internet es asunto de todos y comenzaremos a ver que poblaciones en posición de desventaja frente al derecho de autor (discapacitados sensoriales, por ejemplo) también tienen algo que decir al respecto. Ya tenemos la atención de los periodistas, los invito entonces a todos a participar, a leer, a enterarse y a aportar en este proceso que puede significar construir la primera ley relacionada con derecho de autor concertada en Colombia.

Nosotros también queremos abrir el espacio de diálogo y aportar con argumentos, así que explicaremos nuestra posición frente a la LeyLleras desde la idea de que la red es para todos, pronto les cuento y también invitaremos a todos a comentar lo que digamos allí siguiendo entre todos el diálogo por redes sociales y con la idea de redistribuir libremente los contendios.