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Combinando conocimiento tradicional y científico

06Hoy nuestra entrada semanal la dedicaremos al Laboratorio de Innovaciones y Tecnologías Sociales (Lab ITS) que hace parte de la Fundación Karisma, el Lab ITS es una iniciativa multidisciplinar, liderada por el ingeniero Héctor Botero. Funciona como un laboratorio que ejecuta proyectos y reflexiona sobre la relación entre las tecnologías y los procesos de innovación social que las generan y que éstas generan. El laboratorio experimenta primordialmente en contextos de pequeña escala y mercados locales, bajo el marco de innovación social. La mayor parte de los proyectos actuales se vienen llevando acabo en zonas rurales y fincas familiares colombianas.

Aquí el contaremos de uno de los proyectos que llevan acabo actualmente:

Con el objetivo de aprovechar los subproductos de cultivos agrícolas para la producción de bioabonos y biocombustibles nació hace 5 años el proyecto Abonos y combustibles de Mi Tierrai en Fresno, Tolima, municipio en el centro del país, en el llamado eje cafetero de Colombia.

Abonos y Combustibles de mi Tierra se ha dedicado a encontrar la mejor forma de aprovechar especialmente los subproductos de las explotaciones agrícolas de café y panela. Un objetivo central del proyecto es mantener una escala local. Se busca desarrollar el proceso de transformación en la misma finca o vereda y que sus resultados sean utilizados allí mismo y que se reconozca e integren elementos propios de esa localización.

1. Situando la fermentacion y la destilacion en Fresno:

Fresno cuenta con más 30.000 habitantes y su economía es esencialmente agrícola siendo el café, la caña de azúcar, el aguacate y los frutales los principales cultivos.  Como en otros lugares de Colombia donde se cultiva caña de azúcar y se procesa panela. es tradicional fermentar la panela para obtener “guarapo”, una bebida de bajo grado alcohólico (5), en cierta forma similar a la cerveza, que se prepara en las casas y fincas y se consume durante el trabajo como refresco o con fines recreativos en las celebraciones de la zona. Tambien se produce un licor “informal” mas fuerte que se consume localmente, destilando el guarapo a un grado alcohólico más alto (25).

2. Proceso de fermentación

Cuando se da inicio al proyecto y se plantea como idea inicial fermentar subproductos de la explotación agrícola no se inicia de cero, el proceso que se propone se conocía en la zona y había personas con experiencias acumuladas y conocimientos reconocidos.

En la primera etapa del proyecto se hizo un piloto donde el proceso de fermentación se llevó a cabo en bolsas de polietileno, usando levaduras especiales (producidas en Suecia, aportadas por John Lokeiv que dirigió el piloto). Dado que la temperatura en Fresno está todo el tiempo dentro de los rangos requeridos para que trabajen las levaduras, el proceso de fermentación se adelantó sin ningún problema. El piloto mostró que había presencia de alcohol en los distintos fermentados y por tanto se justificaba destilar.

Los fermentados que se obtuvieron funcionaron bien, se conseguía destilar alcohol de una forma razonable pero hasta ese momento se seguían indicaciones sin comprender bien el proceso. El grupo de personas involucradas en el proyecto indagó con poco éxito por información. Se usó especialmente Internet para investigar sobre procesos de fermentación que consideraran las condiciones de la escala local en que se adelantaba el proyecto pero en general lo que se obtenía era información sobre procesos “industriales”. Un hito dentro del proyecto fue cuando en el proceso de investigación se accede al libro ”El Arte de la Fermentación” de Sandor Ellix Katzv. Fue entonces que se pudo entender lo que sucedía en el proceso y hacer relaciones importantes sobre el mismo.

3. Proceso de destilación

Como ya se mencionó en la zona hay experiencia en destilación vinculada con la producción de un licor “informal”, Se trata de un aguardiente de alrededor de 25 grados que es elaborado con unos equipos que pueden considerarse con limitaciones pues solo alcanzan ese grado alcohólico. Dado que el proyecto busca producir alcohol como combustible se requiere un grado mucho mayor. Como en el caso anterior, se cuenta con algún conocimiento local básico del proceso pero para conseguir los resultados esperados, en el proceso de fermentación, es necesario ir más allá de lo que ofrece este conocimiento.

El destilador adecuado para las condiciones locales de Fresno y para las indicaciones del proyecto, se encontró vía Internet en Estados Unidos. Se trata de un destilador modelo Charles 803vii. desarrollado por una comunidad de entusiastas de la destilación que han venido desarrollando colaborativamente en internet varios modelos de destiladores para usos más flexibles. Toda la información sobre este equipo estaba disponible en la red, se trata de conocimiento abierto que se documenta y comparte.

El conocimiento tradicional a resaltar en este caso hace referencia a la construcción del destilador. La primera versión del destilador trabajó bien desde el primer ensayo. Se resolvió trabajar con tubería de hierro galvanizado. La construcción resultó menos traumática de lo esperado. Se contó con el apoyo esencial del proveedor y el conocimiento previo del taller que ya había reconstruido un destilador hecho en tubo de hierro que se utilizaba para reconvertir aceites. Cada nueva versión ha incluido cambios para mejorar el funcionamiento o para resolver problemas identificados. En estos aspectos de las características de los destiladores y de las condiciones de la operación del proceso hay un espacio importante para explorar el apoyo de la Universidad.

4. El uso de lo producido

En el caso de los biocombustibles se planteó su uso para dos propósitos: cocina, motocicletas de 2 y 4 tiempos, y motores de 2 tiempos de equipos tales como guadañas. Usando Internet se identificó que Leonardo Estigarribiaviii en Paraguay, trabajaba en una empresa productora de bioetanol y tenía su moto funcionando, se le contactó y este facilitó un carburador de moto de 4 tiempos adaptado a alcohol. El siguiente reto fue convencer a un mecánico local de utilizar el carburardor enviado por Estigarribia en motos locales. Los ensayos con bioetanol producido dentro del proyecto en motos de 4 tiempos funcionó bien.

En el caso de las guadañas y motores de 2 tiempos; los ensayos del proyecto se han estado vinculados a la idea de ensayo/error. El ensayo estuvo a cargo del operario de guadaña en la finca El Cámbulo. Se tenían muestras de bioetanol de diferente grado y se le sugirió usarlas en la guadaña mezcladas con aceite de higuerilla. En el proceso ensayo/error el operario estableció que el bioetanol con 70 grados o más servía en la guadaña, que él utilizaba sin necesidad de graduación porque tenía un sistema de alimentación, relativamente antiguo de cono-aguja. Se han hecho ensayos posteriores con guadañas con nuevos sistemas y han funcionado correctamente. Está pendiente de analizar los gases de combustión en motores de 2 tiempos.

Dado que en general no hay información documentada sobre los conocimientos tradicionales, es prioritario llevar a cabo esta labor de documentación con el apoyo del conocimiento científico, ofreciendo así nuevas ideas al conocimiento científico más contextualizadas con la realidad agraria de las fincas familiares del país. El principal reto en cuento al marco legal, será establecer las opciones que las comunidades tienen para encontrar espacios dentro de un marco legal que ha sido diseñado por y para las condiciones de producción industriales.

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