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Del Show de Truman al Show de Colombia

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  • 14 junio, 2016
  • by Fundacion Karisma
  • Cámaras de vigilancia, codigo de policia,
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Es importante recordar también que los sistemas de videovigilancia capturan, almacenan, procesan y distribuyen imágenes de personas, que son legalmente datos personales y  potencialmente datos sensibles. La ley 1581 de 2016 establece que los datos sensibles necesitan mayor protección en el proceso de acopio o tratamiento, pues el titular puede ser afectado en su intimidad o se puede usar para discriminarlo. Un dato sensible según la ley de protección de datos es el que revela el origen racial o étnico, la orientación política, las convicciones religiosas o filosóficas, la pertenencia a sindicatos, organizaciones sociales, de derechos humanos, que promueve intereses de cualquier partido político o que garanticen los derechos y garantías de partidos políticos de oposición, así como los datos relativos a la salud, a la vida sexual y los datos biométricos.

En ocasiones –como sucede en Bogotá en el sistema Transmilenio–, las cámaras de seguridad directamente recogen datos biométricos, que son sensibles y hacen reconocimiento facial. En todo caso, las demás cámaras acopian datos que son potencialmente sensibles, pues pueden revelar inclinaciones sexuales o tendencias religiosas, o la vinculación a organizaciones sociales. Lo que quiere decir que pueden ser usadas fácilmente para discriminar a las personas. Una revisión a la propuesta de Código de Policía permite afirmar que no se consideran las normas de protección de datos, y no se tienen las precauciones necesarias para la recolección y tratamiento de estos datos. De hecho, dada la sensibilidad de los datos del sistema se debe ir más allá de las previsiones de ese régimen de protección de datos. El Código tendría que plantear controles de seguridad de la información y de protección a la intimidad que van más allá de la Ley 1581 de 2012 y que en Colombia todavía están en pañales (seguridad digital, privacidad por diseño, etcétera).

En Colombia no es suficiente la protección legal, pero tampoco hay buenas prácticas. Hoy por internet se encuentran sitios que transmiten en vivo las imágenes de cámaras de seguridad de todo el país sin que quienes las han instalado lo sepan, como se evidencia en las siguientes imágenes (acá aparecen con máscaras de privacidad y tamaño reducido pero en internet se pueden ver completas):

 

Screen Shot 2016-06-14 at 10.41.39 AM

Se transmite situaciones de nuestra vida, tan comunes como estar en un hospital, pagando en una tienda o mirando televisión en un apartamento compartido. Nada justifica que estas imágenes de nuestra vida privada sean transmitidas por defecto a terceras personas, incluso a la policía si no hay algo específico que lo justifique.

Sin duda, es desproporcionado el reto tecnológico que el Código de Policía plantea cuando pretende que todo vehículo de transporte masivo en Colombia sea monitoreado con videovigilancia y que toda cámara que vigile el espacio público (sea pública o privada) se conecte a un mismo centro de monitoreo. Los retos de una empresa de este tipo en lo técnico son impresionantes y las vulnerabilidades para los datos sensibles que recogerá innumerables. El Foro Europeo de Seguridad Urbana, por ejemplo, recomendó que los grandes sistemas de videovigilancia sean instalados previo un analśis de riesgos contemplando en particular la proporcionalidad y la seguridad digital, precisamente, porque mientras más conexiones tiene el sistema más difícil resulta protegerlo.

También importa resaltar que los controles judiciales sobre actuaciones de las autoridades; las normas que clasifican los espacios entre públicos, privados o intermedios; o las leyes que establecen que hay información reservada, sensible, íntima; todas ellas imponen cargas a veces inconvenientes para la labor de la policía, pero lo hacen con el propósito de garantizar nuestros derechos. Lo que conviene es fortalecer a quienes administran la justicia y las garantías legales para que las cortes actúen coordinadamente con la policía, pero no debemos ignorarlos. Por ejemplo, cuando el texto aprobado por la Comisión Primera de la Cámara establece que viagra samples free pfizer “La información, imágenes y datos de cualquier índole captados o almacenados por los sistemas de video o los medios tecnológicos que estén ubicados en el espacio público o en lugares abiertos al público serán considerados como públicos y de libre acceso, salvo que se trate de información amparada por reserva legal”  (art. 237) borra de un brochazo siglos de protecciones, de desarrollos al derecho a la intimidad. Esta sola norma simplemente busca que sin limitaciones cualquiera registre, procese, vea, comparta, publique imágenes de nuestra cotidianidad. sildenafil para que serve Colombia será un ‘reality show’, estaremos atrapados como Truman, 24/7 los 365 días del año; nuestras vidas serán transmitidas para que cualquiera pueda verlas. Parece una noticia de Actualidad Panamericana, pero no, no lo es.

El Código de Policía promueve a niveles increíbles el uso de cámaras de vigilancia como política policiva sin contemplar los impactos que tienen sobre los derechos humanos, sin generar controles legales que eviten abusos, sin comprender que esta materia no puede regularse con una ley ordinaria. La aprobación de estas normas es irresponsable e ilegal.

Está en manos de los Representantes a la Cámara reconocer que en este tema el Código de Policía, sin duda, se está ocupando del alcance del derecho fundamental a la intimidad. En estas normas se establecerá en qué lugares no puede protegerse este derecho. Regulará aspectos inherentes al derecho a la intimidad e incluso impondrá limitaciones que a nuestro juicio son exageradas. En ese sentido, no solo hacen falta estudios, análisis y debates, también quienes nos representan en el Congreso deben reconocer que las disposiciones que en el Código se ocupan de este tema tienen que ser reguladas por medio de ley estatutaria.

skins chris viagra Recomendamos retirar estas disposiciones del Código de Policía para tener un debate nacional abierto que permita establecer cómo sería la norma colombiana que reglamente el uso de la tecnología de videovigilancia en el espacio público para protegernos del crimen, nomi pastiglie viagra teniendo en cuenta los principios de necesidad y proporcionalidad, que se construya con evidencias y después de un análisis de riesgos que protejan otros derechos fundamentales. Proponemos diseñar una norma que sea proporcional para que permita el ejercicio de otros derechos y evite impactarlos indebidamente, es decir, que incluya, por ejemplo, controles para posibles abusos. Podemos enviar señales de ser un país respetuoso del estado de derecho .

Ayúdenos a contarle esto al Congreso. Además de compartir y comentar este análisis, los comentarios de Karisma al proyecto de Código de Policía los encuentra acá, allí también hay piezas gráficas para que comparta en redes con quienes están decidiendo por nosotros. En esa entrada del blog iremos publicando actualizaciones a los comentarios y le damos ideas sobre cómo elevar la voz para llamar la atención de este problema y de otros que hemos ido identificando.

Actualización de comentarios al Código de Polícia -15 de junio de 2016-

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