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Homologación de celulares, el camino al infierno está lleno de buenas intenciones

por Pilar Sáenz.

Hace unos días, el MinTIC publicó los resultados de su estrategia contra el hurto de celulares: 9,71 millones de equipos bloqueados entre agosto del 2015 y mayo del 2017, entre los que se incluyen más de medio millón de celulares bloqueados por falta de homologación.

La homologación de celulares es un proceso de verificación de las condiciones técnicas  para el correcto funcionamiento de un equipo en las redes del país. Busca garantizar que la tecnología que se venda funcione bien y que no represente un riesgo innecesario para la salud de las personas. Este proceso se ha convertido en una pesadilla tangible para medio millón de personas en Colombia y contando, desde el día que la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) comenzó a bloquear celulares no homologados. Pero esta historia empieza mucho antes.

Déjeme contarle por qué esto es un problema que debería preocuparnos.

Un procedimiento infernal

El año pasado comenzaron a llegar mensajes de texto a los celulares de algunas personas en el país advirtiendo que usábamos equipos no homologados y que se debía hacer un trámite ante la CRC para que los equipos no fueran bloqueados. Según cifras del MinTIC, en marzo del 2016 se detectaron más de 7 millones de equipos no homologados en el país. Aunque la homologación de móviles es una función que cumple la CRC desde 2009, solo hasta el 2016 y como parte de la estrategia contra el hurto de celulares, el uso de equipos homologados se hizo obligatorio y en consecuencia se modificó el proceso para facilitar la homologación de esos 7 millones de equipos.

Hasta septiembre de 2016, en Colombia, el proceso de homologación lo debían realizar solo los grandes importadores y comercializadores de equipos. Es decir, aquellos que podían pagar por el procedimiento y que tenían acceso a la información técnica que se requería para el mismo. Tras el ajuste a la regulación, se quitó el pago, pero se mantuvo el requerimiento de entregar la información técnica. Esto hizo que quienes intentamos hacer la homologación, nos enfrentáramos a un proceso que no había sido pensado para personas del común. Como lo documenté en su momento, el procedimiento era una verdadera pesadilla que, además, solía ser infructuoso.

La CRC flexibilizó el proceso entre octubre de 2016 y mayo de 2017. El procedimiento pasó a pedir simplemente que se presentara el código de certificación FCC ID –expedido por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés)–, y el número de identidad internacional de equipo móvil (IMEI, por sus siglas en inglés). Con esos dos datos, la CRC revisaba la información pertinente para declarar homologado o no el modelo del equipo.

Este proceso más amigable fue el que me permitió homologar mi celular a comienzos de este año. El recuento de mi experiencia se convirtió en un espacio de desahogo para quienes estaban en la misma situación. Los comentarios a ese artículo se han poblado con las dudas y frustraciones de quienes han tenido que hacer su propia travesía por el sistema de homologación. Pronto me enteré que no todas las personas conseguían homologar su equipo. Hay muchas personas que adquirieron equipos que no tienen la certificación FCC ID, por lo que el trámite amigable para ellas no es nada amigable y se les volvió un dolor de cabeza.

Un sistema para evitar robos, afecta a los dueños de equipos no homologados

La estrategia gubernamental para combatir el hurto de celulares convirtió la homologación en un requisito previo que deben cumplir los equipos que funcionan en el país. En la práctica se usa para generar un listado de los modelos aprobados para operar.

Al poner como prerrequisito la homologación, y como consecuencia de la falta de ella, el bloqueo, la estrategia gubernamental ha equiparado a los celulares no homologados con los robados. Mientras no se cumpla con el requisito, estos equipos permanecen bloqueados por los operadores. Es decir, el Gobierno considera que, al igual que uno robado, un celular no homologado no puede funcionar en las redes del país.

Porque estamos convencidos que esto es una exageración, invitamos a las personas afectadas a contarnos su experiencia.

Aún nos sorprenden la diversidad de casos que empezaron a llegar. Un padre que había adquirido equipos para toda su familia en un almacén de cadena del país y que, ante el aviso del bloqueo, la única respuesta que había obtenido por la cadena es que la responsabilidad no era de ellos sino del proveedor que había llevado los equipos. Además, en ese proceso descubrió que sus celulares no tenían certificación FCC ID, por tanto, sus posibilidades de homologar son casi nulas. Obvio que en este caso se puede reclamar ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), pero eso no soluciona el problema de los equipos.

Otros casos que conocemos son de personas que importaron sus equipos legalmente desde China, adquiriéndolos a concieancia y sopesando sus características y costo frente a otras opciones en el mercado nacional, pero que no pueden cumplir todos los requisitos del trámite de la CRC. La mayoría nos contaban cómo intentaron hacer el trámite de homologación y su intento fue infructuoso, porque sus equipos tienen la certificación de China, la CMIIT, no la de la FCC.

Todas estas personas no entendían por qué, de repente, si adquirieron legalmente su equipo y podían demostrarlo, el trato que recibían era el de ser poseedores de un celular robado.

La CRC dio respuesta a las múltiples quejas indicando:

“[C]on el proceso de homologación que realiza la CRC se autorizan marcas y modelos específicos de celulares para su uso en el país, luego de haber verificado las condiciones técnicas de los modelos de los equipos en términos de frecuencias de operación, niveles de emisión radioeléctrica y cumplimiento de estándares de la industria […] la CRC adoptó el código de certificación FCC ID, expedido por la FCC, el regulador de la industria en Estados Unidos, como referente para la homologación”.

Sobre la certificación china, añadió que

“[P]ese a los esfuerzos realizados por la CRC, no se ha logrado establecer que la norma de certificación CMIIT sea equiparable a la norma de homologación vigente en Colombia y, por lo tanto, los equipos terminales móviles que únicamente cuentan con este certificado CMIIT no podrán ser homologados para funcionar en Colombia y serán objeto de bloqueo”.

Lo que está detrás de esta regulación es que la CRC está convencida de que puede evitar el hurto de celulares si consigue tener un sistema perfecto de bloqueo de celulares. Para ello, necesita que la red identifique uno a uno todos los celulares que funcionan en ella y, de esa forma, saber cuáles son legítimos y cuáles no. Por eso necesita identificar todos los equipos que funcionan y los celulares no homologados eran una rueda suelta. La forma como esto afecta los derechos de las personas es un tema del que pronto les hablaremos desde Karisma.

De vuelta al infierno

La homologación es un problema permanente para cualquier persona que adquiera un equipo en el exterior, que no se conforme con la pobre y costosa oferta del mercado nacional.

Tras el anuncio del bloqueo para los celulares no homologados, nos enteramos de una noticia peor. El proceso amigable de homologación se había terminado. En mayo de este año, un par de artículos, uno de prensa nacional y otro de un portal especializado en tecnología, informaron que la CRC retomó su procedimiento anterior, aquel que pedía documentos imposibles. Es decir, la barrera técnica regresa. En respuesta a las múltiples quejas que recibió la entidad por el bloqueo de equipos perfectamente funcionales y por lo complejo del procedimiento, la CRC se justifica en que “el trámite se encuentra orientado a fabricantes, importadores y comercializadores de equipos”, no a las personas del común.

Como mostré en el primer artículo que escribí cuando traté infructuosamente de homologar mi celular con ese procedimiento, el trámite que exige la CRC no es apto para simples mortales. De hecho, lo confirma la CRC al decir que está orientado a fabricantes, importadores y comercializadores de equipos. Sin embargo, el problema de la respuesta de la CRC es que ignora que, al incluir los no homologados como celulares que se bloquean en las redes, está, de hecho, forzando a que personas del común tengan que enfrentarse con el proceso de homologación. Por eso, con esta vuelta al inicio nos dicen que, a futuro, mejor renunciemos en Colombia a traer celulares que no estén homologados, porque no vamos a poder cumplir el trámite y no hay opciones.

Por si nos queda alguna duda al respecto, en los comentarios de ese primer artículo han empezado a llegar preguntas cada vez más técnicas del tipo: ¿dónde se consigue el certificado de especificaciones técnicas como el nivel de emisión de radiación (SAR) y su tipo de código de asignación (TAC)?, ¿dónde se consigue un documento en el cual conste que el equipo cumple con las normas técnicas FCC – Parte 22, subparte H y FCC parte 24 o su equivalente técnico? Parece una broma de mal gusto, pero es la pesadilla a la que se enfrenta ahora cualquier persona que tenga en sus manos un equipo no homologado en el país.

Cuando el remedio es peor que la enfermedad

Nadie niega la buena intención detrás de las disposiciones de la CRC para detener el hurto de celulares y regularizar el mercado de móviles en el país. Sin embargo, la iniciativa de homologación –como está siendo aplicada ahora– no plantea soluciones eficientes, sino que genera muchos más problemas, para las personas que traen sus propios dispositivos del extranjero o comprándolos en páginas internacionales, para extranjeros que deciden usar sus celulares en el país o para personas a las que en el país les han vendido celulares no homologados.

Estos son los problemas que hasta el momento hemos identificado:

  • No facilita procesos de innovación al impedir hacer pruebas sobre equipos en desarrollo –que claramente no tienen certificados– o equipos nuevos que estén en la vanguardia tecnológica –que pueden tener su FCC ID en trámite–.
  • Desconoce las necesidades de un sector de la población colombiana interesada en adquirir equipos chinos, de otros fabricantes que son más baratos y/o que pueden tener características interesantes diferentes a las de los modelos que se consiguen el país –doble o triple SIM card, pantallas de alta resolución, baterías de carga rápida, actualizaciones más frecuentes del sistema operativo y un largo etcétera–.
  • Perjudica directamente a las personas que son usuarias especializadas de tecnología; aquellas que buscan el equipo que mejor se adapte a sus necesidades y a su presupuesto; aquellas que, siguiendo otros mensajes del mismo gobierno, le dan la oportunidad a la economía digital y hacen sus compras por internet.
  • Representa una barrera importante para las personas extranjeras que entran al país (ej. turistas, trabajadores de paso, etc.) y que, temporalmente, quieran usar sus equipos no homologados en Colombia.
  • Afecta a personas que han adquirido de buena fe en el mercado legal colombiano celulares que no cumplen los requisitos. Ahora no tienen quien les responda por el equipo. Según la regulación actual, es responsabilidad de quien compra un móvil verificar que el modelo esté en la lista de equipos homologados. (Sí, lo sabemos, se pueden quejar ante la SIC, pero eso no soluciona el problema de la falta de homologación).

Entonces, hay un daño directo para quienes se toman su tiempo, valoran la oferta mundial y buscan opciones en el libre mercado. Pero, además, algunos de los casos que nos llegaron demuestran que una parte de los equipos que se bloquearon en Colombia son resultado de la propia incapacidad del regulador para garantizar que en el país solo se vendan equipos homologados. Peor aún, aunque se diga que el criterio es técnico y que con el proceso de homologación se verifican unas ciertas condiciones que deben cumplir los equipos, en realidad, la CRC no hace pruebas técnicas. De hecho, la CRC no tiene pruebas de que los equipos a los que se les negó la homologación, efectivamente, entorpecen las comunicaciones o atentan contra la salud pública. Solo puede decir que como no se presentó la documentación que ellos piden no es un equipo idóneo para funcionar en el país y punto; fin de la discusión.

¡No hay derecho!

En suma, una norma de regulación del mercado que es perfectamente razonable pierde todo su sentido cuando desplaza la responsabilidad a quien compra y le impone así la carga a la parte más débil. El proceso de homologación como requisito para evitar el bloqueo del celular impone esa carga a la persona del común en dos niveles diferentes: (1) nos hace responsables del proceso de homologación cuando vuelve esa condición obligatoria para que un equipo funcione en el país, y para cumplir el requisito nos impone un trámite imposible para personas del común.

En otros países donde hay sistemas de homologación, las condiciones de entregar el papeleo y asumir la carga de conseguir la documentación, de mandar hacer las pruebas o adquirir los certificados recae en las empresas que fabrican, importan y comercializan equipos. La imposición de la homologación se aplica solo a quienes negocian al por mayor con los equipos. Eso es razonable. Esas empresas tienen el dinero y el interés suficiente para realizar el trámite. Es más sencillo que cumplan los requisitos técnicos, así como ya deben cumplir con otros como los pagos de impuestos y aranceles o requisitos medioambientales. Imponer las mismas reglas de las empresas a las personas del común es, por decir lo menos, desatinado.

En otros países, más allá del requisito de la homologación para la comercialización de equipos, no hay ningún impedimento para que las personas usen celulares no homologados en sus redes. Así como lo leen. En ningún otro país se bloquean equipos no homologados. Por ejemplo, si una persona ingresa a los EEUU un equipo sin la certificación FCC ID y este funciona, nadie lo bloquea. Tan fácil como esto. En los EEUU el efecto de la homologación es que el Gobierno busca que en el país se vendan equipos que funcionan en sus redes. Si usted asume el riesgo de no comprarlo en el país –es decir, si no tiene la certificación–, simplemente lo usa bajo su responsabilidad.

En Colombia, la noticia del bloqueo del más de medio millón de equipos y de cómo piensan mantener el proceso de homologación, plantea un futuro sombrío. Al final quedamos en manos de unas empresas con ofertas restringidas, que en general obedecen a sus intereses comerciales, que buscarán maximizar sus ganancias trayendo equipos costosos y ofreciendo planes de financiación que los hacen aún más caros. Además, las absurdas disposiciones que se mantienen en el proceso de homologación parecen ir en contravía de las promesas de inclusión relacionadas con las tecnologías móviles. Promesas que están relacionadas con el acceso a Internet y que, necesariamente, requieren disminuir las barreras para adquirir dispositivos que funcionen en nuestras redes.

6 thoughts on “Homologación de celulares, el camino al infierno está lleno de buenas intenciones”

  1. Y no existe un mecanismo para solucionar esto?, compre un equipo por eBay y este fue bloqueado, presente los documentos tecnicos que me pidieron pero como no eran de la lista de los laboratorios que pedian, no me valieron los certificados a pesar que el aparato cumplia las normas

  2. Estos burócratas de medio pelo nos quieren tomar por imbéciles. La normativa de la homologación existe según la Comisión desde 2007 (Res 1732) y 2011 (3066) cuando no existía sino Blackberry y otras pocas marcas europeas y estadounidenses. Blackberry está casi muerta. Ahora existen más de veinte marcas chinas, indias y europeas de gran calidad e innovación que no se venden en el mercado estadounidense, exigencia de la Comisión para poder homologar. Están coartando nuestra libertad al ponernos a escoger sólo entre los pocos modelos rústicos y de poca capacidad, que al igual que los pocos de alta gama que nos ofrecen a precios prohibitivos (iPhone y Samsung), son todos hechos en China. Y arguyen su preocupación por nuestra salud (del 2007 al 2017 esta salud les importó un bledo) que no aceptan teléfonos que salen sólo para el mercado chino, taiwanés, indio o europeo. Este capítulo de la historia colombiana será recordado tristemente como lo es la sustitución forzosa de la chicha por la cerveza para favorecer la formación de los 2 monopolios cerveceros o la prohibición de los libros de Vargas Vila, uno de los escritores de léxico castellano más rico, por el hecho de escribir a favor de la libertad de expresión y de pensamiento.

  3. Lamentablemente, el ciudadano del común se ve afectado por los tentáculos del poder político y comercial del país. Tristemente nada pasará, como no afecta a alguien importante entonces será una noticia del ayer. Las pérdidas económicas del ciudadano no interesan a esta pusilánime CRC.

  4. son unas ratas ,parte de este corrupto gobierno lo unico que benefician es alas grandes compañias telefonicas para que sean ellos los que vendan equipos moviles al precio que se les de la gana y alos grandes importadores deberian enfocarse en el verdadero objetivo el robo de celulares pero habemos muchos que los compramos por internet desde china europa legalmente y no quieren homologarlos porque los supuestos ingenieros de la crc no miran globalmente si no que en su estupides se guian por unas normas impuestas por un pais como estados unidos el famoso certificado FCCID que muchos celulares comprados en asia europa no tienen es un certificado expedido por unos laboratorios gringos ,pero existen muchos certificados como CE europeo el cual tiene mi celular el CMIIT ID que es asiatico sera que esos certificados como los europeos no tienen la misma seriedad y valides que ese FCCID tratan de enredar al cuidadano comun que la radiacion frecuencias que operan no son compactibles en el pais ,que clase de ingenieros trabajan en esa entidad acaso no saben que las tecnologias de hoy como celulatres ,tables ,televisores estan echas para que funcionen en cualquier parte del mundo los celulares ya son 4 bandas y los televisores bienen con sistema pal y ntsc ese cuento de la radiacion y demas cosas esta bien si fueran equipos que no tuvieran ningun certificado pero muchos lo tenemos no el FCCID pero si otro acaso con bloquear la señal van a dejar de funcionar muchos lo seguimos usando como tablets para nuestras redes sociales ,igual funcionan el wifi y bluetooth igual van a seguir produciendo radiacion concentresen en el verdadero objetivo que es evitar el robo de celulares y no conviertan esto en negocion como parece ser me imagino el dinero que recibira la comision por la venta de celulares de movistar ,tigo claro y otras compañias ,asi como vamos nos va tocar hasta homologar los televisores porque tienen wifi ,bluetooth ,si los celulares no fueran universales para que funcionaran en todos los paises creeme que entonces sus cargadores solo dirian 110v o 220v como europa pero vienen para funcionar con los dos voltajes señores de la comision reguladora centresen en el verdadero objetivo y dejen robar al pueblo somos personas libres y tenemos el derecho de comprar donde mejor nos convenga y no los equipos que las compañias telefonicas nos quieran imponer si no ah muchos nos tocara cambiar la ime a nuestros equipos comprados legalmente o colocar una tutela por no querer aceptar otros certificados tan validos como la FCCID

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